Porque lo dan todo sin pedir nada.
Porque ante el poder del hombre que cuenta con armas...
Son indefensos.
Porque son eternos niños.
Porquen o saben de Dios.
Ni guerras.
Porque no conocen de dinero y se conforman con un techo donde protegerse del frio.
Porque se dan a entender sin palabras.
Porque su mirada es pura como su alma.
Porque no saben de envidias ni rencores.
Porque el perdón es algo natural en ellos.
Porque AMAN con lealtad y fidelidad.
Porque no compran amor, simplemente lo esperan.
Y porque son nuestros compañeros, eternos amigos que nunka traicionan.
Porque merecen nuestro amor.